Científica homenajeada en el Senado, la Dra. Eugenia Sacerdote de Lustig.
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A sus 101 años, la doctora Eugenia Sacerdote de Lustig fue homenajeada en el Senado de la Nación por iniciativa de la Senadora, María Eugenia Estenssoro.

El Senado de la Nación rindió homenaje a la doctora Eugenia Sacerdote de Lustig por su trayectoria como científica y como mujer. En el acto se le hizo entrega de la Medalla Conmemorativa del Bicentenario de la Revolución de Mayo 1810-2010, que concede el Senado de la Nación a personalidades distinguidas de la República Argentina, en reconocimiento a la trayectoria.

Este homenaje fue una iniciativa de la Senadora, María Eugenia Estenssoro, y contó con el acompañamiento de las Senadoras Laura Montero, Marina Riofrío, Josefina Meabe, María de los Angeles Higonet, Elena Corregido, María Rosa Díaz, Adriana Bortolozzi, Liliana Fellner, Blanca Monllau, Norma Morandini y Ada Iturrez de Capellini, todas ellas miembros integrantes de la Comisión de la Banca de la Mujer del Senado de la Nación.

Estenssoro inició sus palabras señalando que “Hoy estamos homenajeando la historia de Eugenia Lustig. La historia de una mujer imparable, con un arrojo, una vocación y un compromiso irrefrenables. Ese arrojo, ese compromiso, esa vocación tan profunda que la llevó a atravesar barreras y obstáculos que a la mayoría de las personas habrían acobardado antes de comenzar”.

Junto con su prima hermana Rita Levi-Montalcini (premio Nobel de Medicina 1986), la doctora Sacerdote de Lustig fue una de las primeras mujeres en recibirse de médica en Italia. Abandonó Italia de las leyes raciales de Mussolini para instalarse en Argentina en 1939, donde desarrolló la práctica del cultivo de células vivas, una técnica que aplicó y enseñó para la investigación de distintos tipos de virus y del cáncer.

Además, tuvo un papel central en el diagnóstico de infección viral durante la epidemia de poliomielitis en 1959. Fue Investigadora Emérita del CONICET, realizando su actividad científica en la Universidad de Buenos Aires, en el Instituto de Oncología Ángel Roffo, y en el Instituto Malbrán.

El evento, celebrado en el Salón Eva Perón de la Cámara alta, contó con la presencia de importantes miembros de la comunidad científica y académica argentina, entre ellos la doctora Marta Rovira, Presidente del CONICET; el doctor Ricardo Kirchuk, Director del Instituto de Oncología “Ángel Roffo”, dependiente de la Universidad de Buenos Aires; la doctora Tessier, ex Jefe del Área de Virología del Instituto Malbrán, y primera becaria tesista de Sacerdote de Lustig; el doctor Guillermo Jaim Etcheverry, ex Rector de la Universidad de Buenos Aires y la doctora Alonio, Jefe del Departamento de Virología del Instituto Malbrán.

“Como dije al principio, el arrojo, la vocación incondicional, irrefrenable, han sido el sello de una vida dedicada a la ciencia y a encontrar soluciones para algunas de las peores enfermedades de la humanidad. Querida Eugenia, como mujer, como científica y como ciudadana hoy le hacemos un profundo reconocimiento en nombre del Senado y la Nación argentina”, concluyó Estenssoro.

Además, del evento, participó como oradora la doctora Elisa Bal, Directora del Área de Investigación en Oncología Experimental del Instituto de Oncología “Angel Roffo” y discípula de la doctora Lustig quien manifestó: "hago mías las palabras expresadas por el doctor Osvaldo Fustinoni, cuando le entregó a la doctora el Premio Hipócrates 1991, la mayor distinción que un médico argentino puede recibir, “la vida de la Dra. Lustig es la historia de una pasión”. Creo que es la definición más sintética y elocuente de la vida de Eugenia".

 Fuente: Parlamentario.com – 15.11.2011

 

Imagen de angel pablo pinazo astudillo

Un buen ejemplo....

...de servicio a la comunidad y mayor, aún, su ejemplo como mujer.

Ojalá
que su entrega profesional haya dejado buenas semillas.

Un poco tarde el
reconocimiento, a sus 101 años, pero reconocimiento al fin y a al
cabo.

Senadoras, felicitaciones por esta iniciativa.

¡Larga vida a la Dra. Lustig!

Estos son erjemplos de vida que reconfortan!