Energía en deporte y salud - ¿ Qué es?
Imagen de Estela
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“La energía está en el aire que respiras,
en el sol que te calienta cada mañana, en la suave brisa que mueve tu pelo, o
en el galope que impulsa a una manada de caballos en estampida. La energía es
vida, movimiento, sensaciones e ideas.
Concepto de Energía

Es el Qi oriental, o el flujo de la vida de los indios norteamericanos, es
la clave de una idea brillante o el secreto para batir una marca deportiva. Da
igual como la entiendas o la sientas, somos energía, somos seres vivos.
Desde la antigüedad, el que poseía energía tenía el poder. Aunque sólo
existe una energía, ésta tiene múltiples formas de manifestarse. Los primeros
humanos consiguieron sobrevivir a los glaciares gracias a la energía calorífica
que les proporcionaba el fuego, los antiguos egipcios construyeron las grandes
pirámides porque contaban con energía humana, los romanos conquistaron Europa
gracias a la energía de los caballos.
Hubo un tiempo en que España dominaba el mundo conocido, gracias a los barcos y
a la energía del viento que los impulsaba; y así hasta nuestros días en que, al
dominar la energía para convertirla en electricidad, los seres humanos hemos
conseguido lo impensable para nuestros antepasados
, llenar de luz las
noches de cualquier rincón del planeta y explorar el espacio.
Sin embargo, cada vez hay más personas que acuden al médico en busca de
energía
, se sienten cansadas y fatigadas sin haber hecho grandes esfuerzos.
Seguro que alguna vez has experimentado esa sensación de falta de energía.
Ahora que la tenemos al alcance de las manos, nuestros cuerpos nos fallan y no
podemos conectarnos a un enchufe para recargar las baterías.
¿Cuál es el secreto de la energía? ¿Dónde está la fuente dónde nos llenamos
los seres vivos?
La respuesta es muy fácil, no hay secretos ni pociones
mágicas de Astérix y Obélix. Los seres vivos obtenemos la energía a partir del aire
que respiramos y de los
alimentos que tomamos. Si respiramos correctamente y seguimos una alimentación adecuada a nuestra
forma de vida, tenemos energía. Pero si nuestra vida cambia o nuestra dieta es
incorrecta, la energía empieza a disminuir y nos sentimos cada vez más
cansados/as.
El origen de la energía
La primera fuente de energía en
nuestro planeta es el Sol
. El caliente astro emite sus rayos de luz
que son captados por las plantas gracias a la clorofila y la transforman en
energía asimilable gracias al proceso de fotosíntesis. Las hojas verdes son la
primera central energética y más importante para la vida.
Con la energía lumínica, los vegetales construyen sus tejidos que sirven de
alimento a los animales. Los humanos podemos adquirir esta energía
directamente
, basta con tomar un melocotón de un árbol o lechuga en la
ensalada, o esperar a que un animal herbívoro, como una vaca, se alimente con
la hierba y convierta esa energía en filetes para nuestra mesa.
Pensarás que es igual, pero ahí está el primer error, cada alimento nos
proporciona una cantidad diferente de energía
que en alimentación medimos
como calorías (o lo que es lo mismo la cantidad de calor que se utiliza para
subir un grado la temperatura de un litro de agua). Si no comemos, no entra
energía.
Una vez que nos sentamos a la mesa e ingerimos la comida, se realizan nuevas
transformaciones químicas para disgregar cada alimento y convertirlo en la
energía que necesitas para conseguir levantarte de la cama cada mañana, correr
un maratón, leer un libro o inventar la máquina del tiempo en tus ratos libres.

La mayoría de la energía que se fabrica en los seres vivos a partir de los
alimentos se libera en forma de calor, entre el 55 y el 65% de la energía se
utiliza para generar la temperatura corporal
. El resto se utiliza para
generar moléculas de reserva energética como el ATP y para guardar en forma de
grasa.
Cada persona tiene unas necesidades diferentes de energía, dependiendo de su
edad, sexo, horas de sueño, actividad física y metabolismo. Como los diferentes
vehículos de transporte, cada uno necesita una cantidad de energía diferente y la consume de forma más o menos eficiente. Por eso hablamos de metabolismo
personal
, y debemos adaptar la cantidad de alimentos o calorías que tomamos
a nuestro gasto energético.
Es lógico pensar que a mayor actividad física, mayor gasto calórico y por eso
podemos mantener un peso estable e incluso adelgazar cuando realizamos
ejercicio a pesar de tomar más calorías que cuando no lo hacemos.
Las recomendaciones más generales indican que los hombres deportistas
deben consumir una media de 3.000 calorías al día, mientras las mujeres
deportistas deben consumir una media de 2.500 calorías al día. A mayor
actividad física, mayor aporte energético y lo contrario ocurre si disminuimos
nuestro ritmo”.

Autora : Yolanda
Vázquez Mazariego
Responsable Área de Nutrición – Sport Life
Revista Española de deportes y Salud