El reparto de la plata, en el centro de la disputa entre Nación y provincias.
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Tulio Ceconi, titular de Ieral Litoral, señaló que la Argentina quedó relegada en el crecimiento a nivel mundial. (Foto: F. Guillén)

El incendio financiero de las provincias y los problemas de caja que empieza a evidenciar la administración central volvieron a poner el tema fiscal en el centro de la agenda política. Sobre ese eje giró buena parte del encuentro organizado la semana pasada por Ieral Fundación Mediterránea, reclamaron una reforma fiscal basada en criterios federalistas y le bajaron las expectativas a un recorte de las retenciones a la soja.

El seminario, organizado por el Ieral bajo el lema "Crisis y post-crisis mundial: Argentina y Santa Fe", retomó algunos de los puntos más calientes de la agenda política. Retenciones, panorama agropecuario, reforma tributaria y emergencia fiscal fueron algunos de los temas recurrentes del encuentro.

El jefe de investigación Córdoba del área fiscal de la Mediterránea, Marcelo Capello, señaló que el problema central en materia fiscal es el mal funcionamiento del principio del federalismo.

En su argumentación, el especialista destacó que durante los últimos seis años se amplió la brecha vertical entre la Nación y las provincias, ya que según informó, las transferencias automáticas a estas últimas sobre la recaudación total bajaron de un 33,6% durante la década de los 90 a un 27,2% entre el 2002 y el 2009.

"Hoy estamos muy lejos de cumplir con el 34% de coparticipación que debería asignarse. Santa Fe recibió 426 millones menos de lo que debería haber recibido a lo largo del año pasado", puntualizó.

Por otra parte, resaltó que también se agrandó la brecha horizontal entre los diferentes territorios, ya que por ejemplo, Santa Cruz recibe en proporción siete veces más recursos que Buenos Aires. Pero además, los especialistas pusieron énfasis en el alto grado de discrecionalidad de los envíos.

"Desde el año 2003 no cesó de crecer el porcentaje no automático enviado desde la Nación, que ya representa el 20% del total. Eso está sujeto a la subjetividad política y demuestra el mal funcionamiento de las instituciones", cuestionó Capello, quien explicó que sólo durante el año pasado las provincias perdieron 1.920 millones de pesos por el no reparto de los ATN.

Presión fiscal
Para los especialistas de Ieral, la presión tributaria es otro de puntos a discutir. Explicaron que solo las retenciones y el impuesto al cheque —dos impuestos planteados como extraordinarios en sus inicios, y por lo tanto temporales— suman hoy el 5% del PIB.

También consideró que el sistema es "muy distorsivo", ya que cada impuesto se coparticipa de manera diferente. "Hay que tener en cuenta que mientras más coparticipado es un impuesto, más difícil será su eliminación posterior", reflexionó, puso como ejemplo el fondo sojero.

Para corregir esas asimetrías, los especialistas consideraron clave una "reforma reforma estructural" con tres ejes: la ley de coparticipación, la ley de responsabilidad fiscal y la creación de un organismo fiscal federal. "Lamentablemente, por ahora sólo podemos conformarnos con un intento de reforma parcial", concluyó Capello.

Juan Manuel Garzón, investigador de la Fundación Mediterránea en Córdoba, explicó que las retenciones a la soja llegaron para quedarse. Se apoyó tanto en los altos precios del poroto a nivel mundial como en cuestiones de caja para justificar la nula intención oficial de bajar los derechos de exportación.

El panorama mundial del sector de los agroalimentos presentado por Garzón sirvió como argumento de su tesis. Si bien el repunte de los precios de los alimentos constituye "la mejor noticia" para el agro argentino, también consideró que esto refuerza la posición del gobierno de mantener inamovible el gravamen.

Al margen de la caída provocada por la crisis, las materias primas siguen recorriendo una curva alcista desde 2001, especialmente para la soja, el cultivo estrella en la Argentina, cuyas cotizaciones hoy siguen firmes. Según el economista, existen razones de mercado y financieras que explican el superciclo de los commodities: una tendencia general con una demanda superior a la oferta, el alicaído valor del dólar, las tasas de interés y la especulación en los commodities.

"La clave de los altos precios de la oleaginosa está en los bajos stocks mundiales de alimento y en los altos precios del petróleo, que abrieron el camino al desarrollo de los biocombustibles", dijo.

En resumen, el contexto internacional sigue mostrando un interesante viento de cola para el cultivo de la soja, un escenario que se mantendrá al menos durante varios años más.

Garzón detalló la fuerte "legislación agro" del Ejecutivo nacional, ya que durante el año pasado se batió récord en cantidad de resoluciones, que superaron las 50.

El fondo sojero
Con respecto al costo fiscal que supondría una reducción de los derechos de exportación, Garzón explicó que la baja de un punto en las retenciones a la soja significaría una pérdida para el fisco nacional de 600 millones de pesos, un monto que equivaldría por ejemplo a una baja de 5 o 6 puntos para los otros granos. En su opinión, otro fuerte obstáculo para la eliminación de las retenciones a la soja es el fondo sojero, que garantiza que el 30% de lo recaudado por las colocaciones externas del poroto van a parar a las provincias.

"Va a ser muy difícil convencer a los gobernadores de dejar de recibir esos fondos en un contexto de emergencia fiscal como el actual", apuntó.

Fuente: LaCapital.ros - 13.09.2009 - Por Jorgelina Hiba