En el otoño mil taxis, de los más de 12 mil que existen en Nueva York, se convertirán en vehículos de transporte colectivo.
Imagen de Orieta Rodríguez
Tagged:  •  


NUEVA YORK, Estados Unidos.- Este otoño mil taxis amarillos de la flotilla de 12 mil y pico que opera en la ciudad de Nueva York, se transformarán oficialmente en "peseros" o "colectivos", es decir; contarán con un letrero digital en su techo que leerá colectivos y acuciarán una ruta particular.

Así mismo podrán levantar en el trayecto hasta cuatro pasajeros, quienes a su vez, al ser más de uno, gozarán de un descuento de 50% de la tarifa individual, monto que será calculado rápida y equitativamente incluyendo la propina por un taxímetro de alta tecnología con el que contarán estos nuevos vehículos.

Los pasajeros pagarán menos dinero y los taxistas ganarán más dinero, señaló Metthew Daus, director de la Comisión de Taxis y Limosinas de NY, tras haber anunciado la iniciativa, que coincide con las nuevas políticas ambientales del alcalde Michael Bloomberg. Aligerar el flujo vehicular y facilitar el transporte de miles de personas sobretodo en horas pico, es el mayor objetivo del proyecto.

La propuesta también incluye la creación de paraderos de taxis en lugares estratégicos como afuera de las tres estaciones ferroviarias y de autobús de Manhattan: Pennsylvania Station, Gran Central Station y Port Authority en donde los colectivos podrán trasportar grupos de personas por una tarifa fija de 3 o 4 dólares por persona conforme a cuatro rutas céntricas de las seis a las 10 de la mañana. Los pasajeros se podrán bajar en donde quieran a lo largo del trayecto.

El anuncio de los colectivos genera opiniones encontradas en una ciudad sumida en una crisis económica pero que depende en gran medida de los taxis, sobretodo cuando llueve, nieva, hay prisa, frío y es muy noche.

Actualmente un viaje en taxi por muy corto que sea cuesta al menos 5 dólares, porque el simple hecho de subirse ya suma 2.50 dólares durante el día y 3.50 en la noche y claro está, sin incluir la propina ni el kilometraje. Un trayecto promedio en Manhattan suele costar entre 8 y 12 dólares.

Los taxis son caros y escasos, 12 mil y tantos en una ciudad de ocho millones de habitantes y escasean sobretodo en la noche y horas pico. Si el clima es inclemente, la tensión entre las personas compitiendo por pescar uno en las esquinas de calles y avenidas puede generar violencia y situaciones increíbles. Los neoyorquinos siempre han considerado al taxi como un castillo, como un barco, una guarida, algo de su propiedad en donde se sienten protegidos y en control.

Suele suceder que dos extraños compartan un taxi, lo hemos visto en películas y es cierto, generalmente en situaciones desesperadas. A veces el que llegó después se acerca al que estaba primero levantando la mano y le ofrece dinero o simplemente acuerdan compartir la tarifa, pero dicho acuerdo los hacen entre ellos y nunca se involucra el taxista, quien generalmente suele detestar el arreglo.

Estará por verse si en el otoño la entrada en circulación de los ?peseros amarillos' destilará grandes ahorros para el usuario, mayores ganancias para el taxista, menos tráfico para los conductores y menos tensión en las esquinas, sobretodo de madrugada en las áreas de bares y antros como la del Meatpacking District, donde los noctámbulos suelen pelear aguerridamente por los taxis. 

Fuente: NoticieroTelevisa - 30.05.2009

Imagen de angel pablo pinazo astudillo

Se vuelve a las fuentes...

Con el nombre de "taxis colectivos" creo que se inició este servicio que con el tiempo fuera reemplazado por los omnibuses.
En Chile este servicio de taxis colectivos se brinda desde hace muchos años y se ha logrado "dar trabajo" a los taxistas que van y vienen por los distintos barrios cumpiendo un recorrido que anuncian en sus vidrios.
Al comienzo emitían un boleto oficial que otorgaba la secretaría de Tránsito, con el que el pasajero disponía de su seguro en caso de accidente. No sé si se seguirá haciendo de esta manera.
Entre Valparaíso y Viña del Mar es corriente ver estos "taxis colectivos" recorriendo desde el centro de la ciudad a sus cerros. Los pasajeros comparten asiento con otros que hacen recorridos iguales o más cortos.
Sería un sueño llevarlos a la práctica en este Buenos Aires, desde la capital a provincia a fin de desahogar un poco el tráfico por el centro de la Capital.
Hoy este servicio lo están ofreciendo y realizando el servicio de "Combis" pero con valores muy altos e inaccesibles para el común de los usuarios del transporte terrestre.