Movimiento

ATINA ARGENTINA Atina Argentina es una invitación a que nos preocupemos por Argentina, a despertar y cultivar el amor por nuestra tierra, a asumir como propios los desafíos que el país posee en educación, en la generación de riquezas, en la construcción de “un nosotros” y en la creación de una identidad nacional de la cual estar profundamente orgullosos.

Atina Argentina levanta y hace crecer el corazón de los argentinos, para que no perdamos el norte, para que cimentemos un espacio de proyecto nacional, sin chauvinismo, con pluralismo y diversidad, con respeto cívico, más allá de las legítimas diferencias culturales, más allá de las ideologías, más allá de la pobreza y la riqueza.

No tengamos miedo a ese amor por la Argentina, el que nos permite imaginar:

• Una Argentina donde haya una justa medida entre lo público y lo privado.

• Una Argentina donde se comprenda que la creación de riqueza y de prestigio no se contradice con una cultura emprendedora, solidaria y patriótica.

• Una Argentina donde se nutra una sociedad digna, y donde dignidad signifique el compromiso de tener vergüenza por tener pobreza.

• Una Argentina donde habremos dicho no a la farándula y sí a la excelencia, sí a la responsabilidad, sí a las oportunidades que hoy la historia nos ofrece.

Te invitamos a construir un país en donde se genere una pasión por la cultura de la acción emprendedora, por la solidaridad entre nosotros y el respeto por la democracia.

Te Invitamos a Atinar!

Atinar es hacer que esa patria ocurra y sentir que vale la pena ser argentino y cultivar la excelencia, la innovación, y la solidaridad. Así, Argentina podrá crecer y competir.

Atinar es hacer que esa patria ocurra y construir una identidad nacional atractiva para cada uno de nosotros, y también para los inversionistas extranjeros.

Atinar es hacer que esa patria ocurra y desplegar una voz que se escuche en el concierto de las naciones.

Atinar es hacer que esa patria ocurra para que nuestros hijos e hijas, nuestros nietos y nietas digan: qué buena es la patria que heredamos.

Atinar es hacer que esa patria ocurra para dejar de decir YO y comenzar a decir NOSOTROS.

¿Qué significa ser de Atina Argentina?

1.- Significa comprometernos activamente a construir la Argentina. Los seres humanos –nosotros- constituímos el mundo. Argentina es el resultado de nuestras acciones cotidianas: tanto de nuestra desidia como de nuestro compromiso. Pero siempre de lo que nosotros mismos hacemos o dejamos de hacer. Todo depende de nosotros, de nuestro compromiso, y nuestra capacidad de movilizar a otros. Así, tomando responsabilidad activamente, nos transformamos a nosotros mismos. Atina Argentina es protagonista de nuestra sociedad, constituye "el nosotros", no sólo el "cada uno". Entendemos que nuestro futuro y el de nuestras familias, no se encuentran separados con el futuro de nuestra comunidad. Además sentimos aprecio y comprendemos que nuestra comunidad, provincia, ciudad y país, es un espacio de cuidado activo para nosotros. Los miembros de este movimiento, no somos solamente observadores desapegados, pasivos y quejosos, de los males y las oportunidades de Argentina. Confrontamos los desafíos, no dejamos pasar las oportunidades y el momento, innovamos y movilizamos nuevas prácticas y anhelos sociales hasta ahora insatisfechos o marginales. Nos afanamos por construirle un gran futuro a la Argentina como patria de todos.

2.- Significa constituirnos en líderes que hacemos una diferencia. Participando en Atina Argentina cambiamos el país y nos transformamos a nosotros mismos. Hacemos fructificar el potencial de liderazgo y creatividad que todos tenemos. Nos convertimos en agentes que creamos historia, más que en expertos pasivos. Participar en Atina Argentina significa vivir la vida lo más plenamente posible y agotar todas sus posibilidades más desafiantes y hermosas. Significa medirnos por dejar tras nuestro, un mundo diferente: más solidario e inclusivo, más democrático y variado, más innovador, poético y emprendedor. Hacer la diferencia, no es conformarse "con lo que hay", con los estándares disponibles, con las resignaciones tranquilizadas. Un miembro de Atina Argentina está comprometido con hacer excelente a la comunidad, con ser excelente en lo personal, con innovar y con cultivar impecabilidad con los otros.

3.- Ciudadanos del mundo y argentinos apasionados. Significa mantenernos despiertos a lo que viene. No sólo por nosotros, sino que por la Argentina. No solamente por nuestras vidas individuales, sino por los desafíos, oportunidades y peligros de nuestro país. Uno de los principales roles que tiene el movimiento Atina Argentina en nuestra sociedad, es traer el significado y la capacidad de vivir una sociedad global, vertiginosa y de revoluciones tecnológicas que impactan la vida de las personas. Nuestra misión es vislumbrar oportunidades y amenazas, orientar y alertar, desarrollar capacidades para nosotros los argentinos, con el propósito de que naveguemos las olas de transformación. Atina Argentina "habita en serio el siglo XXI", en las tensiones políticas, sociales, culturales, laborales, educacionales y ciudadanas que esta "Era" nos plantea día a día. Y estamos convencidos que para que nos vaya bien como país, no tenemos tiempo que perder. No queremos convertirnos en estrategas lúcidos de nuestras vidas individuales o de nuestras familias. Es demasiado fácil este juego para quienes se proponen aprovechar al máximo las facilidades que da un mundo abierto y móvil. Pero la vida así carece de sentido. Queremos hacernos cargo de la Argentina. Atina Argentina es una comunidad exploradora y orientadora de la sociedad en estas revoluciones. También un núcleo emprendedor, que observa las oportunidades para crear nuevas iniciativas y proyectos personales y sociales.

4.- Significa ser actor de la política. El estado, el Parlamento, las gobernaciones, las municipalidades, los concejos deliberantes, los centros de representación de sectores ciudadanos, los partidos políticos, son lugares fundamentales de participación para la invención de la Argentina. Estos son los lugares en los cuales los ciudadanos y sus representantes discuten sobre el país que queremos y donde creamos las leyes que nos damos. Participar en Atina Argentina significa no quedarnos ausentes de la política. Por el contrario, significa tomar responsabilidad activamente en las instituciones donde se desarrolla la vida política del país. Insistimos a todos quienes se llamen miembros de Atina Argentina a tomar activa responsabilidad por las instituciones políticas del país y a participar en ellas con el mismo estilo de hacernos cargo con que participamos en el resto de la vida de la Nación. Bienvenidas las diferencias políticas en el seno de Atina Argentina. Solamente ponemos como límite el mutuo respeto por la democracia. Solamente dejamos fuera a quienes creen que hay que dejar argentinos fuera. Practicamos no solamente la aceptación y el pleno respeto de quienes piensan distinto, sino que hacemos siempre un esfuerzo activo por entender sus puntos de vista y hacer cabida en nuestras posiciones el mayor espacio que sea posible para las preocupaciones de los otros.

5.- Significa cultivar un compromiso solidario con el "nosotros que es la Argentina" Nuestro país es una oportunidad y un problema colectivo, de todos y cada uno de los Argentinos. Por ello, no podemos esperar que el Estado en sus diversas manifestaciones, el mercado, ni ciertas instituciones, sean los que van a velar únicamente por el futuro de la Argentina. Es más, nos alerta aquella sensación de que muchos argentinos vivamos el "cada uno en su quintita" o dicho de otro modo, "Yo me dedico a arreglar mis problemas y los demás que se la arreglen solos". Ese no es el país que necesitamos, ni tampoco el que queremos crear y vivir. Y menos el que anhelamos legar a nuestros hijos. Nuestro movimiento y cada uno de sus miembros, despiertan un sentido de cuidado activo a la comunidad. Eso es hacerse parte de lo que no anda, de los sufrimientos, de las injusticias, de las problemáticas sociales, como así también, es tomar partido en las soluciones. Nos salvamos juntos o no hundimos separados.

6.- Significa abrir espacio a las voces poéticas emergentes y a cultivar el aprecio por las viejas voces que crearon las raíces de lo valioso que somos. Ser de Atina Argentina significa saber que, al final, el ser cultural que somos y nuestra única ventaja competitiva duradera es nuestro "estilo cultural". Somos un regalo y una oferta de estilo para el mundo, o definitivamente no somos. Atesoramos nuestro legado poético. Queremos convertirlo en fuente de inspiración explícita en todo lo que hacemos, en todos los dominios de la vida, en especial en la empresa y la economía, y articularnos mejor como identidad de ser argentinos en el mundo. Queremos proyectar nuestro legado abriendo espacios desafiantes para nuevas voces que están todavía emergiendo. Nos compromete esto esencialmente.

7.- Significa tomar responsabilidad por cada uno y por la sociedad. Ser de Atina Argentina no es pasarse la vida buscando a los culpables o aferrarse a buenas explicaciones de por qué las cosas no pasan como deberían. Tajantemente es hacerse responsable de mejorar la sociedad con liderazgo y capacidad de emprendimiento. Tomando responsabilidad. Tampoco somos propietarios de un estilo quejoso y resentido. La queja a viva voz, sin ánimo de creación y producir acción de nada sirve. Nos preocupa cómo la opinión descomprometida toma posición en nuestra cultura. Atinar es educar al país (y educarnos) en el cultivo de acción y emprendimiento, en vez de quejarnos; tomar responsabilidad, en vez de culpar a alguien o algo; generar innovación y creatividad cuando cunde la resignación y el desaliento. ”Te hacés cargo o te hacés el sota”.

8.- Significa cultivar el emprendimiento en sus diversas manifestaciones. La palabra emprendedor se ha utilizado y catalogado en un sentido particularmente empresarial y vinculado al éxito personal. No obstante, en el espectro del movimiento observamos la palabra emprendimiento como algo que trasciende eso. El cultivo del emprendimiento, es aquella capacidad de crear mundos, de inventar y llevar a cabo realidades que no existían. Por lo mismo, esas realidades no sólo son empresas, sino instituciones, proyectos, leyes y comunidades, entre otras. El emprendedor es quien observa con preocupación las insatisfacciones sociales y personales. Y en vez de aceptarlas o quejarse, desarrolla un emprendimiento que permita hacerse cargo de tales insatisfacciones. Esto puede ser llevado a la falta de trabajo, a la cultura, a la religión, a la política, a las comunidades que habitan en situación de exclusión. Una sociedad que cultiva el emprendimiento, es una sociedad creativa y de "explosión de talento". Por sobre todo, emprender es una manera de vivir que se cultiva en comunidad, no en soledad. Atina Argentina está comprometida con hacer de Argentina una comunidad que genere en sus integrantes esa manera de vivir.

9.- Significa crear una identidad que nos enorgullezca, generando proyectos y visiones que nos unan. Argentina y los argentinos no estamos ajenos a la falta de sentido que caracteriza nuestra época. Nuestra sociedad está dormida y espiritualmente apagada. Nuestro movimiento busca crear proyectos y visiones de país que brinden a la juventud y la sociedad, de una épica de ser Argentino. Entender la sociedad como un conjunto atomizado de partes y un estado organizador, sólo alimenta el desencuentro, el desaliento, el sin sentido. Los miembros de Atina Argentina debemos ser capaces de despertar creativamente iniciativas pequeñas e iniciativas país, que nos unan, que nos diferencien, por lo cual sintamos auténtico orgullo de haber nacido y vivido en esta Nación. Ser de Atina Argentina es el desafío ciudadano de aunar corazones e intereses de modo que ése o esos proyectos sean una realidad por lo cual todos trabajemos.­